8 de octubre de 2010

Cigarra triste...Tú, qué comiste

Y si la vida te da melocotones un poco pasados uno solo puede comerlos o hacer una mermelada de melocotones pasados y guardarla en la alacena. Y con el tiempo, cuando las otras mermeladas se agoten y el dinero no de mas que para pan y agua con café los domingo y los lunes, entonces la alacena se abrira de par en par resplandeciente. Las mermeladas brillan, han macerado, el amargo sabor del fracaso, la derrota, el dolor… brillan nuestras desgracias en la alacena.

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