Asfaltado de mierda está este escritorio que no es mío,
Que no es de nadie, ni dueño ni prestamista se le acercan.
Libre y sucio, mal pertrechado como mi corazón, incompleto.
Pero libre y suyo busca unas manos ávidas, un trapo quizás.
Un ordenador, unos libros olvidados e incomprensibles,
La estela fútil de miles de cuadernos de blanco manchados
Ávido de unos calzoncillos mojados, casi recién lavados
Y cuando mi mano bordea sus esquinas de madera
Y mis dedos se cierran ante el teclado de esta maquina
La noche amanece y el día, el día parece más soleado.
Libre y asfaltado de mierda, este tablero respira vida.
me gusta mucho este poema tuyo.
ResponderEliminarme llega claridad, honestidad, fuerza, VITALIDAD.
he pasado unos dias estupendos contigo, en especial el baño de la tarde en ese mar tan frio y tan sano.
magica y poetica irlanda en su bruma. me gusta.
un abrazo
tu padre
tambien me gusta el nuevo formato del blog
ResponderEliminar